La imagen, el camino más corto para movilizar

Publicada en Publicada en comunicación escrita, Comunicación que emociona, Fotografías emocionantes, marketing directo

Uno de los defectos que limita más a los creativos en marketing directo es que por el camino de buscar fórmulas brillantes para sus textos se olvidan de que éstos, si no son transformados en imágenes y sensaciones por el receptor, se quedan en artificios muy estéticos pero poco movilizadores. Y en el marketing directo, si no hay movimiento, si no hay acción, lo demás es ruido. O silencio.

El objetivo es que el receptor se haga la idea de lo que le explicamos, de las ventajas, de los beneficios de lo que se le ofrece. En eso, el maestro Santiago Rodríguez aporta un concepto mágico: El «escomosi…». Vaya, que se trata de que sepamos explicar esos atributos de forma que el destinatario lo «vea» rápidamente: ponderándolo, valorándolo y comparándolo. Y para eso, si podemos, las imágenes pueden ser el camino más corto. Directas, visuales. Y movilizan.

Una marca que lo trabaja muy bien es Ikea, que muestra con ejemplos visuales (tochanas apiladas o martillo pilón golpeando) la resistencia de sus productos.

Aquí os dejo dos ejemplos: el cartel de la maratón de TV3, donde esa imagen supera a cualquier escrito en el queramos describir cómo se siente una persona afectada por una parálisis; y una felicitación de Navidad de una inmobiliaria de Ibiza.

Los comentarios están cerrados.